MUTEK Barcelona 2025 se presenta como una propuesta imprescindible para quienes buscan experiencias musicales y artísticas que desafían los sentidos y expanden las formas tradicionales de creación. Este festival, que desde hace más de una década sirve como puente entre las artes digitales y la experimentación sonora, regresa del 9 al 13 de abril con un cartel ambicioso y una estructura híbrida que combina lo presencial con lo digital.
Una programación que atraviesa los límites de la percepción
La edición de este año está dividida en dos ejes principales. Por un lado, MUTEK Connect condensa en una sola jornada —el 11 de abril— una propuesta que conecta distintas formas de arte digital y musical en dos fases muy diferenciadas. La primera, en la Sala Apolo, está dedicada a actuaciones en directo que exploran lo sensorial, lo introspectivo y lo visual; la segunda, a partir de la medianoche en Nitsa Club, se convierte en una auténtica maratón de DJ sets y performances electrónicas para no dejar de bailar hasta el amanecer.
Lo interesante de MUTEK no es solo su formato dual, sino el modo en que construye una narrativa que va desde lo contemplativo hasta lo físico, desde la escucha atenta hasta el movimiento corporal, en una misma noche. No se trata de un festival de electrónica al uso, sino de un entorno en el que el público entra en contacto con la vanguardia sonora y tecnológica más radical e innovadora.
Propuestas únicas en directo: texturas electrónicas y narrativas sonoras
En la parte de conciertos, uno de los grandes nombres de la noche es Rival Consoles, el proyecto del británico Ryan Lee West, que presentará tanto nuevo álbum como nuevo directo en un formato completamente inédito. Su música, muy vinculada al catálogo de Erased Tapes, es reconocida por fusionar electrónica emocional con una sensibilidad casi cinematográfica. Su directo promete ser uno de los puntos álgidos de la jornada por la forma en que combina tecnología, arte visual y un enfoque sonoro profundamente humano.
Le acompañará Hoshiko Yamane, violinista japonesa conocida por formar parte del mítico grupo Tangerine Dream. En MUTEK actuará bajo su alias Tukico, un proyecto en el que combina su violín eléctrico de cinco cuerdas con sintetizadores y pedales de loops para crear piezas hipnóticas, atmosféricas y de una belleza etérea. Su directo es una exploración del espacio interior, una invitación a sumergirse en una experiencia sonora inmersiva, con una narrativa que atraviesa la tradición clásica y la innovación electrónica.
El programa de conciertos se completa con el dúo Carmen Jaci & Matthew Schoen, que traen desde Canadá una performance audiovisual en clave footwork que mezcla animación digital y música experimental, desplegando un imaginario animado y surrealista que dialoga directamente con el público desde lo visual y lo rítmico.
