Hasta octubre de 2025, el Teatre Goya de Barcelona sigue acogiendo Buenrollistas, el exitoso monólogo de Víctor Parrado, un cómico que se ha ganado un lugar destacado en el circuito de la comedia nacional gracias a su humor optimista y cercano. El espectáculo es una invitación a ver la vida con una sonrisa, reírse de lo cotidiano y contagiarse de buenas vibraciones, en una época en la que, quizás, es más necesario que nunca.
Con un estilo limpio, fresco y positivo, Parrado convierte el escenario en un espacio donde el público se siente como en casa. Su propuesta es un auténtico oasis de risas, cargado de anécdotas, reflexiones y ocurrencias que, sin caer en lo vulgar, logran conectar con todo tipo de espectadores. Buenrollistas se ha convertido en una de las opciones preferidas para quienes buscan desconectar y disfrutar de una buena dosis de humor.
Víctor Parrado: un cómico nacido para el escenario
Víctor Parrado nació en Barcelona y, aunque es Licenciado en Derecho, pronto descubrió que lo suyo no eran los juzgados, sino los escenarios. Su salto al mundo del humor se produjo tras dejar su trabajo en el ámbito jurídico y apostar de lleno por la comedia. Desde entonces, su carrera ha sido un ascenso constante, consolidándose como uno de los monologuistas más queridos del país.
Su trayectoria incluye actuaciones en los principales teatros de Barcelona y Madrid, y su nombre ha figurado en la cartelera de espacios emblemáticos como el Club Capitol o el Teatre Borràs. Además, ha participado en diversos formatos de televisión y radio, donde ha llevado su particular visión de la vida, siempre optimista y plagada de humor blanco, capaz de llegar a públicos de todas las edades.
Humor blanco y optimismo contagioso
El humor de Víctor Parrado es su seña de identidad. Su estilo evita el sarcasmo excesivo o el humor negro, apostando por un tono positivo que convierte la comedia en un refugio para el buen ánimo. Buenrollistas es precisamente un homenaje a quienes intentan ver el vaso medio lleno incluso en los peores días, un canto al optimismo que resulta tan necesario en la rutina diaria.
En el espectáculo, Parrado habla de relaciones, trabajo, amigos, redes sociales y pequeños detalles de la vida cotidiana, siempre con un enfoque ligero y lleno de chispa. Su habilidad para encontrar lo divertido en las cosas más simples hace que el público se sienta reflejado y, sobre todo, se ría sin parar.
