La propuesta de Disney on Ice: Vive tus sueños es llevar a escena —sobre hielo— un recorrido familiar por historias Disney muy reconocibles. En Barcelona está programada del 19 al 22 de febrero de 2026 en el Palau Sant Jordi, con un enfoque que combina patinaje sobre hielo de primer nivel, coreografías y momentos pensados para que niños y adultos se sientan dentro del relato sin necesidad de conocerlo todo de antemano.
Lo que se plantea es una experiencia para todas las edades, donde la emoción viene tanto del espectáculo como de la conexión con los personajes. La gira se presenta como una aventura guiada por Mickey y Minnie Mouse, y se apoya en la idea de que ningún sueño es demasiado grande, mezclando historias clásicas y modernas para que cada familia encuentre «su» momento: ese guiño que a los peques les enciende los ojos y a los mayores les despierta recuerdos.
Aventuras que arrancan con energía: Vaiana y el viaje con Maui
Uno de los ejes del show pasa por Vaiana, con una travesía que se vive como una escena de acción sostenida y muy visual. La historia se centra en el viaje de Vaiana y el semidiós Maui para restaurar el corazón de Te Fiti, una misión que, sobre hielo, se presta a giros, velocidad y cambios de ritmo que suelen enganchar muchísimo a quien está mirando.
Además, esta parte se destaca por su presencia especialmente amplia dentro del espectáculo. En una entrevista previa a la gira se menciona que el montaje incluye el segmento más largo de Vaiana, y hasta incorpora a Tamatoa, el crustáceo gigante, un detalle que suele sorprender porque convierte una escena muy concreta de la película en un momento de show con identidad propia.
Momentos que emocionan: Coco y la música que guía la historia
La parada en Coco apunta directamente a lo emocional, con Miguel como hilo conductor. La propuesta invita a cantar junto a él mientras sigue la música de su corazón, algo muy fácil de compartir en familia porque la película ya viene cargada de mensajes sobre memoria, raíces y lo que significa perseguir lo que a uno le mueve por dentro.
En la gira también se describe un tramo especialmente narrativo ligado a ese universo. Se plantea el cruce hacia la Tierra de los Muertos y un pasaje con un show colorido de esqueletos, una forma de trasladar al hielo esa mezcla tan característica de alegría, asombro y ternura que hace que Coco funcione igual de bien para peques que para adultos.
Clásicos y princesas: Enredados, La Bella y la Bestia y Frozen
El espectáculo reserva espacio para historias donde el deseo de avanzar y el valor personal son el centro. En Enredados se sigue a Rapunzel y Flynn en una aventura en la que se esfuerzan al máximo por cumplir un sueño, un tipo de relato que suele conectar muy bien con el público infantil porque habla de atreverse, equivocarse y seguir adelante.
También se plantea un viaje por títulos que llevan años siendo punto de encuentro entre generaciones. Se menciona acompañar a Bella en su camino hacia el corazón de Bestia, revivir el vínculo entre Anna y Elsa en Frozen y reencontrarse con princesas como Cenicienta, lo que convierte la función en un carrusel de nostalgia para adultos y descubrimiento para niños, todo dentro del mismo hilo de espectáculo.
Lo que se siente en directo: el trabajo sobre el hielo y la conexión con el público
Más allá de los personajes, una parte importante del impacto viene del oficio que hay detrás del hielo. Se presenta como un show familiar con acrobacias y coreografías espectaculares, y quienes forman parte del elenco describen esa sensación tan particular de ver a los niños disfrutar y comprobar que el esfuerzo del equipo se transforma en recuerdos compartidos.
Ese resultado no aparece por arte de magia: hay una preparación intensa y muy coordinada. En la misma entrevista se explica que antes de cada gira realizan dos semanas de ensayos para aprender y repasar coreografías, que en cada ciudad hacen un ensayo general y que, antes de cada función, calientan y se maquillan alrededor de una hora; incluso se menciona cómo el vestuario está pensado para permitir movimiento, aunque a veces es pesado, y cómo el equipo técnico llega a resolver imprevistos a pocos minutos de salir al hielo.
