68ª edición del Rally Barcelona–Sitges 2026: un viaje en el tiempo sobre ruedas

68ª edición del Rally Barcelona–Sitges 2026: un viaje en el tiempo sobre ruedas

El 1 de marzo de 2026 se celebra la 68ª edición del Rally Barcelona–Sitges, una cita clásica del calendario catalán que transforma la carretera en un desfile vivo de coches y motos de época. No es solo un recorrido entre dos localidades: es una forma de celebrar la memoria, la elegancia de otra era y el placer de ver cómo la historia se mueve, avanza y llega a destino entre aplausos.

Cada año, el rally convoca a participantes y público con la misma promesa: revivir el encanto de los inicios del automóvil en un ambiente festivo, familiar y muy fotogénico. Barcelona aporta el arranque solemne y Sitges pone el broche final con una bienvenida que convierte la llegada en un momento de celebración colectiva.

Los orígenes: una primera salida en 1959

La historia del Rally Barcelona–Sitges arranca en 1959, cuando se organizó la primera edición con una veintena de vehículos de época saliendo desde la plaza Sant Jaume. Aquel debut tuvo algo de acontecimiento: multitud alrededor, curiosidad ciudadana y el atractivo irresistible de ver máquinas antiguas regresar a las calles como si el tiempo hubiese dado marcha atrás.

Desde sus inicios, el evento quedó ligado al impulso de promover actividad cultural y social en temporada invernal en Sitges. Con el paso de los años, aquella idea se consolidó hasta convertirse en una tradición anual, manteniendo un espíritu muy reconocible: celebrar el patrimonio, la pasión por lo clásico y la experiencia compartida de la caravana.

Tradición y cultura: el desfile que se vive en la calle

Una de las señas de identidad del rally es su carácter escénico: no se limita a “participar”, también se representa. La tradición de vestirse de época —acorde al año de fabricación del vehículo— forma parte del ADN del evento y refuerza esa sensación de estar asistiendo a una postal en movimiento, donde cada detalle suma al ambiente.

Esa dimensión cultural se entiende especialmente bien en Sitges, donde la llegada del rally se vive como una fiesta en la que el público espera, comenta, se sorprende y se emociona. Es un plan que engancha tanto a quienes aman los clásicos como a quienes simplemente disfrutan del espectáculo urbano: ver pasar una caravana histórica y sentir la ciudad convertida en escenario.

Lo que hace especial la edición 2026

La edición 2026 llega con un fin de semana pensado para calentar motores desde antes del gran día, con actividades previas y el plato fuerte el domingo 1 de marzo. La salida oficial está prevista desde el centro histórico de Barcelona por la mañana, marcando el inicio de un recorrido que, año tras año, se convierte en una especie de rito de paso hacia la costa.

El itinerario conecta Barcelona con Sitges atravesando varios municipios del área metropolitana y culmina con la entrada a la villa, donde el rally se deja ver de cerca y se convierte en punto de encuentro para público y participantes. La llegada y posterior exposición de los vehículos refuerzan lo que el rally representa: un museo al aire libre, pero con alma de fiesta.

Cómo disfrutarlo: mirada curiosa y espíritu festivo

Para vivir el rally como se merece, lo mejor es hacerlo con calma y con ojos atentos: aquí el encanto está en lo singular. Cada vehículo cuenta una historia —por su presencia, por su estética, por la manera en que es cuidado— y el conjunto crea una atmósfera que no se aprecia igual en fotos que en directo, cuando la calle reacciona y la caravana “ocupa” el espacio.

También es un evento perfecto para compartir: familias, grupos de amigos y visitantes se mezclan sin esfuerzo, porque el espectáculo ocurre a la vista de todos. El Rally Barcelona–Sitges es, en el fondo, una celebración de comunidad: de ciudades conectadas, de tradición viva y de un pasado que, por un día, vuelve a circular con naturalidad.