Las cervecerías artesanales en Barcelona funcionan especialmente bien cuando apetece sentarse sin prisa y pedir una pinta que tenga algo que contar. En noviembre, además, el plan pide techo, barra y una carta con estilos más intensos, de las que invitan a quedarse un rato largo.
Aquí no hablamos de bares con una cerveza correcta y ya está, sino de sitios donde el grifo, la botella y la conversación van de la mano. Si buscas probar algo distinto, comparar estilos o ir con amigos a compartir rondas, estos locales dan justo ese margen.
Garage Beer Co
Garage Beer Co es uno de esos nombres que han convertido la cerveza moderna de Barcelona en plan de barra larga. Entra uno y encuentra un local pensado para pedir con calma, mirar lo que sale de los grifos y dejar que la elección vaya más allá de la pinta de siempre.
Lo que lo distingue es la variedad de sus cervezas y el ritmo de servicio, directo y atento, con una carta que gira alrededor de sus propias elaboraciones. Aquí el visitante no va a por una sola referencia, sino a comparar estilos y a dejarse guiar entre opciones muy distintas.
Para acertar, merece la pena pedir varias y jugar con el contraste entre una IPA, una stout o una cerveza más fresca. Si te gusta que la mesa se convierta en una pequeña cata, este es de esos sitios que hacen fácil pasar de una ronda a otra sin perder el hilo.
En Consell de Cent, Garage Beer Co mantiene ese aire de cervecería artesanal urbana, con ambiente relajado y una oferta que invita tanto al entendido como al curioso. No hace falta complicarlo más: quien vaya a por cerveza de verdad encontrará aquí bastante recorrido.
Garage Beer Co. Carrer del Consell de Cent, 261, Eixample. Barcelona.