Del 3 al 7 de julio de 2025, el Casc Antic de Barcelona, formado por los barrios de Sant Pere, Santa Caterina y la Ribera, celebrará su Fiesta Mayor, una cita que reúne a vecinos y visitantes alrededor de la cultura popular, la gastronomía, la música y la tradición. Con un programa cuidadosamente elaborado, las principales plazas y calles del barrio se convertirán en escenarios de actividades brillantes para todos los públicos, reinterpretando la esencia de la fiesta de barrio.
La fiesta recupera esa combinación de espontaneidad y organización que define al Casc Antic: pasacalles de gigantes, desfiles, música en directo y gastronomía local configuran un calendario que se entrelaza perfectamente con el ADN del barrio. Las noches estivales se llenarán de ritmos y risas, mientras que las actividades diurnas ponen el acento en la mirada local y la convivencia compartida.
Una tradición con raíces centenarias
La Fiesta Mayor del Casc Antic se remonta al siglo XIX, cuando cada barrio de Ciutat Vella celebraba su sencilla fiesta patronal. Con el paso del tiempo y la integración entre barrios, surgió una fiesta común que hoy combina prácticas centenarias como la procesión de Sant Pere, las sardanas, los castells o la música de cobla con nuevas propuestas artísticas.
Las fiestas actuales tienen como objetivo reivindicar el casco antiguo como espacio de diversidad y comunidad, manteniendo vivas sus raíces pero con una mirada plural y adaptada a los nuevos tiempos. Así, la fiesta sigue siendo un punto de encuentro donde la tradición y la contemporaneidad conviven con naturalidad.
Los actos populares que enlazan pasado y presente
Los principales actos incluyen el pasacalle de gigantes y cabezudos, recorriendo los escenarios de las calles antiguas; la audición de sardanas en la plaza de Sant Pere; y los castells menores organizados por colles de la ciudad. También se organizan conciertos de cobla y música tradicional en las plazas del barrio, así como actuaciones itinerantes que invitan al paseo festivo.
El correfoc y las actividades infantiles son dos ejes destacados: el fuego y la pólvora toman las calles mediante el espectáculo de los diablos y el circo, mientras que las plazas y espacios públicos se transforman en zonas familiares, con talleres y juegos que invitan a disfrutar de la fiesta en clave intergeneracional.