Sarrià vuelve a vestirse de fiesta con una de las celebraciones más queridas y reconocibles de la ciudad. Del 2 al 12 de octubre de 2026, la vila reúne pregón, cultura popular, música, actividades familiares y ese ambiente de calle que cada año convierte balcones, plazas y rincones del barrio en parte del programa.
No es una fiesta cualquiera ni tampoco una cita nacida ayer. Las Festes del Roser arrastran más de dos siglos de historia documentada y han ido cambiando de forma hasta convertirse en una celebración muy ligada al tejido vecinal, con protagonismo para las entidades, las comparsas, los gigantes, los castellers y los actos participativos. ¿Qué tiene Sarrià para que octubre se viva aquí con tanta intensidad? Precisamente esa mezcla de memoria, barrio y vida compartida.
Una fiesta con historia y carácter propio
La Festa Major de Sarrià se reconoce también como les Festes del Roser, y ese nombre no es un detalle menor: explica buena parte de su identidad. La celebración nació ligada a una tradición religiosa que con el tiempo se trasladó al calendario de principios de octubre, alrededor de la festividad del Roser, y desde entonces ha ido ganando peso como cita cívica y popular.
A lo largo de los años, la fiesta ha sabido reinventarse sin perder el pulso de barrio. Hoy sigue siendo una de las grandes expresiones de la personalidad sarrianenca, con un programa que mezcla actos solemnes, propuestas lúdicas y mucha calle. Esa convivencia entre tradición y participación es justo lo que la hace tan reconocible para quienes viven en la provincia de Barcelona y buscan planes con arraigo real.
Lo que llena las calles estos días
Durante la fiesta, la cultura popular manda. El programa incluye cercaviles, gegants, castellers y espectáculos de fuego, además de ápats populars, propuestas deportivas, conciertos y actividades infantiles. También tienen mucho peso los actos que implican a las escuelas y a las entidades del barrio, lo que ayuda a que la celebración se sienta cercana y compartida.
Entre los momentos que más identifican esta fiesta aparecen el pregó y el brindis, el sopar popular, la Caminada Popular per la Serra de Collserola, la trobada de Gegants i Ball de Gegants, el Despertar Diabòlic, la tabalada, el correfoc y la missa solemne con ofrenda floral a la Mare de Déu del Roser. Además, el concurs de paelles destaca por su singularidad y por la capacidad de reunir a vecinos y vecinas en torno a una actividad que ya forma parte de la memoria festiva del barrio.