El Teatro Romea presenta hasta el 3 de agosto de 2025 la obra Gegant, una adaptación catalana de Giant, el aplaudido montaje que triunfó en el West End de Londres. El texto, de Mark Rosenblatt, transcurre en una sola tarde veraniega dentro de una casa en obras y gira en torno a una entrevista entre Roald Dahl y una representante editorial que cuestiona sus polémicas declaraciones de 1983 sobre Israel. Con un lenguaje ágil y una estructura que mezcla drama e ironía, Gegant propone una reflexión sobre la memoria, la libertad de expresión y los grises morales.
El montaje destaca por su equilibrio temático: aborda la cultura de la cancelación y el perdón sin caer en la polarización, y lo hace en catalán con una puesta en escena elegante y minimalista. Tras su éxito londinense —tres premios Olivier, incluido el de Mejor Espectáculo—, esta versión dirigida por Josep Maria Mestres llega al Romea con la misma fuerza y convicción, respaldada por un excelente reparto.

Un texto lleno de actualidad moral
En Gegant, lo que parece un encuentro periodístico se transforma en un duelo verbal entre Dahl, encarnado por Josep Maria Pou, y una interlocutora feroz. El argumento explora la tensión entre el artista y su obra, especialmente cuando la opinión pública se revuelve contra el creador. El ambiente confinado de la casa en obras acentúa la intensidad del duelo emocional, invitando al espectador a posicionarse en esa delgada línea entre la empatía y el juicio.
El texto de Rosenblatt rescata una controversia real y la lleva al presente, sacudiendo la comodidad moral del público. Esa relevancia contemporánea ya fue valorada por la crítica catalana, que aprecia cómo la obra “desmenuza la figura de Roald Dahl” y la sitúa en un contexto de debate ético necesario.
