Barrejant vuelve a Sant Boi de Llobregat con una edición muy especial: en 2026 cumple 30 años de trayectoria y lo hace consolidado como una de las citas de la ciudad para pensar el mundo desde la justicia global y los derechos humanos. La 31ª edición mantiene su mezcla de reflexión, cultura y propuestas familiares, con una programación repartida en varios espacios y pensada para llegar a públicos muy distintos.
El encuentro arranca el primer fin de semana de octubre y se alarga durante doce días, con actividades educativas y exposiciones que acompañan las sesiones más abiertas al público. ¿Qué lo hace diferente de otros festivales del calendario? Precisamente su manera de combinar mirada crítica y participación, sin perder de vista el pulso cultural de la ciudad.
En esta edición, el Barrejant invita a acercarse a temas que suelen quedar lejos de la agenda de ocio, pero sin renunciar a formatos accesibles y cercanos. Charlas, propuestas culturales y actividades para familias se entrelazan en un programa que busca abrir preguntas y ofrecer miradas alternativas sobre la realidad.

Un encuentro con historia y con vocación de ciudad
Treinta años de recorrido no son una anécdota en un festival de estas características. El Barrejant ha ido creciendo hasta convertirse en una cita anual muy reconocible en Sant Boi, con una identidad propia que mezcla sensibilización, cultura y compromiso social. Ese bagaje se nota en la forma en que articula cada edición: no como un bloque cerrado, sino como una red de propuestas que se abren a distintos públicos y momentos del día.
La propuesta de 2026 mantiene ese espíritu y lo actualiza con una programación que mira de frente a los derechos humanos. Más que un simple cartel de actividades, el Barrejant funciona como un espacio de encuentro donde la conversación, la creatividad y la participación tienen el mismo peso. Esa combinación es la que le ha dado continuidad durante tres décadas y la que explica por qué sigue teniendo sentido para quienes buscan planes con contenido.