Granollers vuelve a dividirse en dos colores con la Festa Major de Blancs i Blaus, una de las celebraciones más participativas y competitivas de la provincia de Barcelona. Del 23 al 31 de agosto de 2026, la ciudad se organiza en torno a dos colles que convierten la fiesta mayor en un pulso colectivo por animar más, sumar más gente y llevarse el veredicto final del jurado.
Durante esos días, el ambiente no se entiende como una sucesión de actos aislados, sino como una dinámica compartida en la que cada propuesta alimenta la rivalidad festiva. Más de cien actividades dan forma a una programación amplia, con pruebas tradicionales, música, fuego, agua, baile y cultura popular. ¿Qué color te representa más, el blanco o el azul?

Una fiesta que se vive por colores
La clave de esta fiesta mayor está en su división simbólica entre blancos y azules. No se trata solo de una etiqueta estética, sino de una manera de participar en la celebración desde dentro. Cada colla organiza actividades y moviliza a su gente para sumar ambiente, presencia y energía en un calendario que se prolonga durante diez días. Esa lógica convierte la fiesta en algo mucho más coral que una programación al uso.
La rivalidad no se plantea como confrontación amarga, sino como un juego festivo que impulsa la implicación de vecinos y visitantes. En lugar de asistir como mero espectador, quien llega a Granollers durante esos días se encuentra con una ciudad que se involucra a fondo en la fiesta. Esa intensidad compartida es una de las señas de identidad del Blancs i Blaus y explica por qué se ha consolidado como una de las celebraciones más participativas de Catalunya.