En Sala Atrium, Barcelona, se representa una obra de teatro de un solo acto protagonizada por Gabriel Olivares, que también la dirige, y Leo Rivera. La obra transcurre a tiempo real y desdibuja las diferencias entre realidad y ficción.
Tomás Torres, director de una compañía de teatro amateur semiprofesional, se ha quedado sin actor para interpretar a Hamlet. Simón, un desconocido recién llegado a Madrid y sin experiencia teatral, se presenta a la audición para tener una oportunidad. Aunque sus formas de entender el teatro son distintas, poco a poco descubren que Simón tiene más en común con el príncipe de Dinamarca de lo que parece.