Del 18 al 27 de septiembre de 2026, La Setmana del Llibre en Català volverá a convertir Barcelona en una gran feria de lectura, edición y encuentro alrededor del libro en catalán. Durante diez días, el Passeig de Lluís Companys reunirá editoriales, librerías, instituciones culturales, autores, lectores y profesionales del sector en un mismo espacio, con una programación pensada para recorrer novedades, recuperar fondo editorial y seguir de cerca la conversación literaria que se mueve en torno a la lengua catalana.
Para quien vive en la provincia de Barcelona, la cita tiene una ventaja clara: concentra en un solo lugar buena parte de la actividad editorial del momento y la acerca sin necesidad de grandes desplazamientos. ¿Qué se encuentra allí? Un escaparate amplio de libros, revistas y propuestas culturales, pero también presentaciones, conversaciones con autores, itinerarios literarios y actividades familiares. Todo eso hace que la feria funcione como una puerta de entrada cómoda y muy directa a la producción literaria en catalán.
La 44a edición mantiene además su condición de gran encuentro del sector. No se trata solo de comprar libros, sino de ver cómo se relacionan quienes los escriben, editan, venden y leen. Esa mezcla le da a la feria un ritmo propio, más cercano al de una plaza cultural que al de un simple mercado editorial, y explica por qué sigue siendo una referencia para bibliotecas, profesionales y público general en la provincia de Barcelona.

Una feria que reúne a todo el ecosistema del libro en catalán
La Setmana del Llibre en Català lleva años consolidada como el principal espacio de promoción del libro en catalán y como un punto de encuentro para toda la cadena del libro. Esa condición se nota en la variedad de perfiles que conviven durante la feria: editoriales con sus novedades, librerías con selección de fondo, instituciones culturales con propuestas de difusión y lectores que buscan tanto títulos concretos como descubrimientos inesperados.
La feria tiene interés precisamente porque no reduce la lectura a un acto privado. Aquí el libro aparece como una actividad compartida, con presencia de autores, editores y mediadores culturales. Para el público de la provincia de Barcelona, eso significa poder ver de cerca cómo se organiza el circuito del libro en catalán, qué voces nuevas están ganando espacio y qué catálogos siguen marcando el pulso de la edición.
Además, el evento funciona como una radiografía de la vitalidad de las letras catalanas. Entre las mesas, los mostradores y las actividades programadas, se cruzan obras recientes con títulos de fondo, revistas y formatos diversos que amplían la idea de lectura. Esa combinación convierte la visita en algo más rico que una simple compra: permite hacerse una idea bastante completa de por dónde se mueve la cultura escrita en catalán ahora mismo.