La tradición que da identidad a la fiesta
Entre las piezas que mejor explican esta festa major están la Fira Medieval, el Ball de Rams y la Fira de la Magrana, tres citas que conectan la celebración con la memoria del lugar. La Fira Medieval Màgica abre la programación del fin de semana con mercado, espectáculos y actividades infantiles durante todo el día, mientras que la Fira de la Magrana recupera una tradición muy vinculada al barrio y a su historia popular.
El domingo 2 de octubre, la jornada arranca con la benedicció i Fira de Magranes, seguida de la misa concelebrada y la ofrenda floral al Sant Àngel Custodi, la tronada desde el campanario, el cercavila con gegants, la ballada de sardanes y las havaneres de la tarde. En medio de todo eso, la fiesta va dibujando una misma idea: la de un barrio que no renuncia a sus ritos y los comparte con naturalidad en la calle.
Música, corales y baile para llenar las plazas
La música aparece en registros muy distintos, y eso le da a la fiesta un recorrido amplio. El viernes 30 de septiembre arranca con el IX Tapa Solidària y el III Concert Solidari, pero el mapa sonoro continúa con el Festival Visual Brasil, los conciertos de Esquinç, Insershow y PD Borinot, la nit de concerts con PD Pinkiflor, PD Zitas y PD Renatas, y la actuación de Cocodrilo Club con Albert Malla.
También hay espacio para la voz coral y el baile de raíz. La XVI Trobada de Cant Coral reúne a la Coral Ars Nova de Martorell y el Orfeó Atlàntida, mientras que el XXVIII Ball de Rams d'Hostafrancs vuelve a convocar a quienes siguen esta tradición tan singular. La Cobla Sant Jordi Ciutat de Barcelona acompaña una de las citas más reconocibles del programa, la que resume mejor esa mezcla de protocolo festivo, memoria y disfrute compartido.
Propuestas para familias, deporte y participación
Quien busque planes con niños encuentra varias opciones pensadas para moverse, jugar y aprender. El XXIV Firajoc ofrece actividades infantiles y también acciones de sensibilización sobre la realidad de las personas con discapacidades. A eso se suman el concurso de pintura infantil, el taller sensorial, el bingo musical y el festival infantil de teatro en el Casinet d'Hostafrancs, además de la compañía Creart con La llegenda de Sant Jordi.
La vertiente deportiva tampoco se queda atrás. Hay torneo de fútbol sala, torneo de rápidas de ajedrez, caminada solidària amb Diabetes Cero y otras actividades que vinculan el ejercicio con la vida de barrio. Ese cruce entre ocio y compromiso social es una de las señas de identidad de la fiesta, y explica por qué tantas personas la viven como algo más que una agenda de actos.
Una fiesta que también mira a la memoria del barrio
El jueves 6 de octubre se inaugura un mural en reconocimiento a la historia de l’Espanya Industrial y el Casinet d'Hostafrancs, realizado por Roc BlackBlock. El acto incorpora además la participación de Donar Veu a la Memòria y de La Companyia, junto con el reconocimiento a las personas entrevistadas dentro del proyecto Records de la fàbrica. La fiesta no se limita así a celebrar el presente, también deja espacio para recordar de dónde viene el barrio y qué historias lo han formado.
Esa mirada patrimonial aparece de nuevo en el itinerario histórico por el Hostafrancs obrer i industrial, una propuesta que ayuda a leer el barrio desde su pasado fabril y vecinal. En una fiesta mayor así, la memoria no funciona como adorno, sino como hilo conductor. Y quizá ahí esté una de sus claves: Hostafrancs se celebra a sí mismo sin olvidar las capas que lo han hecho reconocible.
Cuándo ir y cómo moverse por la fiesta
La programación se reparte entre el 30 de septiembre y el 8 de octubre, con una concentración especial de actividad en el primer fin de semana. Los espacios se distribuyen por Creu Coberta, Vilardell, Joan Pelegrí, Elisi, Sant Roc, Leiva, el Casinet d'Hostafrancs, la sede del distrito, el Temple del Sant Àngel Custodi y otros puntos del barrio, de manera que la experiencia invita a caminarlo y a enlazar actos con facilidad.
Para llegar, la referencia más útil es moverse por el entorno de Hostafrancs y Sants-Montjuïc, donde confluyen varias calles y plazas muy reconocibles del barrio.
La fiesta está pensada para eso, para entrar por un acto y quedarse en el siguiente, para alternar una comida popular con una actuación o una visita, y para entender que, durante estos días, Hostafrancs se cuenta mejor andando que mirando un programa fijo.