Del 1 al 18 de octubre, Vilassar de Dalt acoge una nueva edición de Revela't, el festival internacional de fotografía analógica contemporánea. Durante más de dos semanas, el municipio se convierte en punto de encuentro para quienes siguen mirando la imagen química con curiosidad, oficio y ganas de descubrir qué sigue ofreciendo hoy un lenguaje que parecía destinado al archivo y ha vuelto con fuerza.
La cita reúne exposiciones, talleres, conferencias y market fotográfico, una combinación que da juego tanto a quienes quieren recorrer muestras como a quienes prefieren aprender, escuchar o buscar material difícil de encontrar en otro contexto. El tramo más señalado llega el fin de semana del 16, 17 y 18 de octubre, cuando se concentra buena parte de la actividad principal.
Un festival para mirar la fotografía de otro modo
La programación de Revela't 2026 se mueve entre autores consolidados, nuevas miradas y propuestas que ponen el foco en la fotografía analógica como práctica viva, no como nostalgia. En las salas aparecen nombres como Mikael Siirilä, con Distances, Francesc Fàbregas, con The Rolling Stones, Barcelona 1976, y Filips Smits, con Lets Get Sun-Kissed. Son tres ejemplos de una selección pensada para conectar lenguajes distintos dentro del mismo territorio creativo.
Más allá de las muestras, el festival plantea un recorrido amplio por la fotografía contemporánea hecha con procesos analógicos. Esa mezcla permite pasar de la contemplación al aprendizaje y de ahí al intercambio con otros aficionados, algo que no siempre se encuentra en una agenda cultural de otoño. ¿Buscas ver obra, probar técnicas o escuchar a quienes trabajan hoy con estos procesos? Aquí caben las tres cosas.
Talleres para probar técnicas y afinar mirada
Entre las propuestas más prácticas, los talleres ocupan un lugar central. Hay opciones como 144, pensar, caminar, mirar, dedicado a la fotografía y edición de un fanzine colectivo; Positivo directo en B/N, centrado en la fotografía positiva directa en blanco y negro; e Introducción al laboratorio, una puerta de entrada al revelado y positivado en B/N con Chechu, de Disparafilm. También figura David Salcedo con su propuesta sobre positivo directo en blanco y negro.
Esa parte del programa hace que el festival no se limite a mirar imágenes colgadas en pared. Aquí también se aprende proceso, se comparte método y se pone en juego el lado más manual de la fotografía analógica, algo que sigue atrayendo tanto a quienes empiezan como a quienes llevan tiempo trabajando con carretes, químicos y copias. En una época de pantallas y velocidad, ese regreso al tiempo lento tiene bastante de declaración de intenciones.