Del 12 de noviembre al 7 de diciembre de 2025, el Teatre Tantarantana de Barcelona acoge La nit dels mons, una propuesta escénica que invita a sumergirse en un relato fantástico, onírico y profundamente humano. Escrita y dirigida con una mirada poética y política, la obra plantea una travesía por diferentes mundos que dialogan entre sí a través de la palabra, el cuerpo y la imagen.
Lejos de una narrativa lineal, la pieza construye un universo fragmentado en el que se cruzan personajes que habitan en espacios de transición, entre la vigilia y el sueño, entre el pasado y el presente, entre lo íntimo y lo colectivo. La obra no ofrece respuestas, pero lanza preguntas necesarias sobre el sentido de pertenencia, el deseo de trascendencia y la identidad en tiempos de transformación.
Un texto que juega con lo simbólico y lo real
El texto de La nit dels mons propone un lenguaje que transita entre lo cotidiano y lo simbólico, generando un efecto casi hipnótico. Las palabras se convierten en imágenes, los silencios hablan, y los diálogos abren puertas a universos múltiples donde todo es posible, pero nada está resuelto del todo.
Este tipo de dramaturgia exige un espectador activo, dispuesto a dejarse llevar por la ambigüedad y el misterio. No hay una única lectura posible, y esa apertura es parte de su riqueza. La obra interpela a cada persona desde su propia experiencia, generando un diálogo interior más que una interpretación unívoca.
Una escenografía que construye mundos
Uno de los elementos más potentes del montaje es su escenografía. Lejos de buscar el realismo, el espacio escénico funciona como una arquitectura simbólica que va transformándose ante los ojos del público. Luces, proyecciones y elementos móviles crean un entorno en constante mutación.
Esta estética favorece la sensación de tránsito entre mundos, reforzando la idea de que lo que sucede en escena no pertenece a un solo plano de la realidad. El espacio, como los personajes, se mueve entre lo conocido y lo incierto, convirtiéndose en un personaje más que acompaña y potencia el relato.
