Los Tarantos sigue en marcha en Barcelona con una propuesta que lleva décadas defendiendo el flamenco en formato de tablao. En plena Plaça Reial, el espacio mantiene una programación continuada de espectáculos que gira en torno al cante, el baile y la guitarra, con pases repartidos a lo largo de la tarde y entradas desde 25 euros.
La cita conserva el pulso de un lugar histórico, abierto desde 1963, y lo hace sin renunciar a la esencia de este arte: improvisación, cercanía y oficio. Por su escenario han pasado algunas de las figuras más reconocibles del flamenco, y hoy continúa mezclando nombres consolidados con jóvenes artistas del ámbito local y nacional. ¿Qué mejor plan para acercarse al flamenco sin artificios que una sala que lleva tanto tiempo dedicada a él?

Un tablao con historia y presente
Los Tarantos no se entiende como una simple sala de espectáculos, sino como un tablao con memoria propia. Su trayectoria, iniciada en 1963, lo sitúa entre los espacios flamencos más veteranos de Barcelona y entre los más influyentes del país. Esa continuidad explica buena parte de su atractivo: aquí el flamenco no aparece como una moda pasajera, sino como una práctica escénica que ha sabido mantenerse viva durante generaciones.
Esa tradición no ha quedado congelada. El espacio sigue apostando por el flamenco auténtico, con un enfoque basado en la improvisación y en la convivencia de perfiles distintos sobre el escenario. En su historia se han cruzado artistas de referencia como Maruja Garrido, Antonio Gades o La Tolea, un recorrido que ayuda a entender por qué su nombre conserva tanta fuerza entre quienes buscan una cita fiel al lenguaje del tablao.